Ay, de cuanto conozco y reconozco entre todas
las cosas es la madera mi mejor amiga.
Yo llevo por el mundo en mi cuerpo,
en mi ropa aroma de aserradero.
Fue en mi infancia,
fueron naciendo vigas,
durmientes espesos como el hierro,
tablas delgadas y sonoras,
la sierra rechinaba cantando sus amores de acero,
aullaba el hilo agudo
el lamento metálico de la sierra
cortando el pan del bosque
como madre en el parto
para que nazca de ellos la construcción,
la forma,el edificio de las manos del hombre,
te conozco, te amo,te vi nacer,madera.

Pablo Neruda