(30 de abril)Ayer fuí a un entierro,lloré...el dolor era tan grande!

Murió un niño de poquito más de 2 años,una enfermedad virica de lo más brutal...se lo llevó,en menos de 48 horas.

A veces me pregunto de verdad si Dios existe,como puede hacer que vivamos tanto dolor,ya se que se dice eso:"el Señor te lo da y el te lo quita"..pero eso no alivia,ninguna palabra en ese sermón de difuntos,alivia.Tan poco tiempo lo hemos tenido entre nosotros,ha sido tan poquito...y cuanto dolor y vacio deja en todos los que tuvimos la gran alegria y suerte de conocerlo,más en su madre,su padre y en su abuela,no dejo de pensar en la enormidad de su dolor,como van a pasar este duro trance?

Esa madre,cuyos llantos desgarrados se oian desde fuera del edifico de la sala de velatorios,esa abuela."mi nieto,mi nieto",esos ojos enrojecidos del padre,casi secos ya de tanto llorar...esas miradas idas...horror de verdad.

No he podido dormir,vueltas y más vueltas,desvelo nocturno intranquilo,inquieto.

He recordado a mi padre,su muerte..el vacio enorme que dejó.

Seguí recordando,a mi amiga,cuando hace unos años perdió a un hijo en una accidente de moto,18 años tan solo....los enormes suspiros que da aún hoy día.

He pensado en muchas cirscuntancias familiares que me rodean en estos días,situaciones que me superan,me duelen,me implican.

Y tenia muchas ganas de llorar,con ese nudo que se te hace en la garganta y no sabes que es,ese mariposeo en el estomago....por todo el cuerpo.

Y cuando esto me sucede y no puedo llorar......miro el periodico para ver que peliculas ponen ó miro el plus,ó rebusco entre mis deuvedes...y hoy daban "Quedate a mi lado"de Julia Roberts y Susan Sarandon...a mi me hace llorar,el cancer es cercano en mi familia.

Mi marido que me conoce,me deja y se va a la tele de la cocina,una pequeñita sin tdt...y me deja en el salón tumbada en el sofa con los auriculares que llore "agustito"quizás a otras les pueda parecer absurdo,pero a veces el llorar cuesta,pero es necesario llorar de vez en cuando.Muy necesario.

Cuando murió mi padre,no pude llorar...lloriqueé,pero no lloré...lo que se dice llorar no pude,y un par de meses después,quizás tres,la noche de Reyes,me embarraqué...acordandome de la magia que le ponía a los reyes,el cariño y la ilusión que nos transmitia.

Creo que nunca he llorado tanto como aquel día.

Pero si,cuando siento que necesito llorar,busco una pelicula....existen tantas para llorar.